No sé qué me anda pasando pero últimamente la felicidad que tengo no me la saca nadie. La vida no deja de presentarme miles de razones por las cuales vale la pena seguir adelante, no para de demostrarme que estaba equivocada cuando pensaba que todo era horrible.
Hay que dejar al tiempo los asuntos que le corresponden; él de a poquito se encarga de cicatrizar medianamente las heridas que nos impiden sonreír libremente.
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