Pensar que mi mente fue pasando de idea en idea hasta llegar a lo que pienso hoy. Pasar de "y bueno, mientras lo espero a mi ex, ¿por qué no?", "no quiero nada serio porque si vuelve quiero estar disponible", a cosas como "quiero pasar un rato con él, quiero verlo", "me encanta que me cuide y me mime tanto".
Hoy le doy la razón a todos los que dijeron que era solamente una cuestión de tiempo, a todos los que me consolaron con el típico "ya va a pasar, paciencia", al famosísimo "tiempo al tiempo" que tantos eligieron decirme. Hoy, además, ya no tengo esas ganas constantes de volver a ser tu amiga, de que nos llevemos hiper bien. Es más, a pesar de que todavía te guardo un poco de afecto, te prefiero lejos de mi.
Estoy muy feliz, por lo que me es inevitable no estar un poquito asustada. No quiero siquiera ponerme a pensar en si esta historia que vivo ahora es mejor o peor que la anterior, no quiero menospreciar a ninguna de las dos. Me alcanza con decir que son distintas y que ambas hicieron de mi una mejor persona. Si un par de meses atrás me hubieran preguntado si me imaginaba como estoy ahora, sinceramente diría que no.
Estoy perfectamente bien, todavía ni yo me lo creo todo esto.
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