Es cierto cuando dicen que las cosas llegan solas, a su tiempo, que lo bueno se tarda. Todavía no me creo el rumbo que tomó mi vida, fue completamente inesperado pero me llena tanto de felicidad. Tengo conmigo quien sabe por cuanto tiempo a un chico estupendo, un chico que me cuida, que me mima, que es un caballero, que de a poquito se va ganando todo lo que tengo para dar porque se lo merece. No encuentro palabras para describir lo magnífico de este mismo momento de mi vida, todo está bien de nuevo pero de una forma muy distinta a la última vez que estuvieron bien. Es raro, pero es hermoso.
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