BIS

Duele, siempre duele acordarme de vos. Recuerdos felices, recuerdos tristes, mil cosas que reprocharte y millones más que agradecerte. ¿Sos feliz? Porque eso espero: felicidad en todo tu camino, que encuentres lo que te haga sentir completo, lo mejor para vos aunque a veces me saque de quicio y te desee lo peor. Y yo acá estoy, tratando de volver a ser una persona estable; desde que te fuiste paso horas ausente de la realidad, me tildo, miro un punto fijo pensando en qué sé yo que. Me convertí en fumadora, en alcohólica y en enferma, pero de a poco vuelvo a encaminarme, por lo menos el vicio de fumar me duró poco y nada. A pesar de todo sigo mandándome cagadas, estoy más impulsiva y si puedo hacer algo simplemente lo hago, así es como se va alargando la lista de anécdotas de chicos para contar. Pero qué se yo, hoy estoy bien, estoy un poco amargada por ciertas cosas, pero bien al fin. Mañana, pasado o dentro de unas semanas por ahí vuelvo a llorar por vos, no me sorprendería, pero hoy no me carcomés la cabeza como hace un par de semanas, espero eso te ponga casi tan feliz como me pone a mi. Algún día vamos a poder hablar devuelta, pero para ese día falta demasiado tiempo y duele muchísimo ser consciente de eso. No quiero verte, no quiero hablarte porque no quiero hacer que te mandes más cagadas conmigo, por eso mejor me alejo, me despido...

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