Son días raros desde que te fuiste.
No te dejo de extrañar ni un segundo, me niego a desatarme de vos por más de que ya te hayas desatado de mi. No quiero llorarte eternamente, pero me niego a dejarte ir de nuevo. Es la misma historia que se repite, casi exactamente igual, ¿tendrá el mismo desenlace?
Cuando creo que voy a tener un buen día, aparecés desde algún rincón de mi mente para atormentarme hasta que me voy a dormir... Hasta estás en mis sueños, diciéndome todas esas cosas lindas que algún tiempo solías decirme. Odio mis sueños, son demasiado perfectos, son mi mayor deseo y me despierto deprimida por saber que simplemente son sueños.
Me falta un gran recorrido para terminar de olvidarme de vos, en seis días se hace un mes desde que decidiste irte y yo todavía te lloro igual que siempre, me siento tan estúpida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario