Después de tanto movimiento se quedaron quietos, respirando aliviados mientras se acariciaban. Era el reencuentro esperado y la circunstancia perfecta para estar juntos sin nadie molestándolos. Se quedaron callados unos minutos. Estaban solos, estaban juntos y se sentían felices, ¿qué les podía faltar? El tiempo en silencio resultó eterno, pero fue un momento único de paz en que se sintieron unidos e inseparables. Fue aquello la pausa perfecta para esa semana en que todo fue tan rápido y arrasador.

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