10/07/2012
A las personas les gusta ser falsas, les encanta venir conmigo a sacarle el cuero a alguien para después ir y, como si estuviera todo bien, sacarse fotos, hablar como si nada. Creo que hasta llega un punto en que me divierte ver a alguien sonriendo junto a la persona a la que le tiraron palos a matar, es como estar mirando una novela en donde vos ves todo y lo sabés todo pero los personajes saben menos de la mitad de las cosas. Ah, ni hablar cuando se dicen "sos un/a genio/a, me caés re bien" y te das cuenta de lo hipócrita que puede llegar a ser la gente, es increíble cómo con tanta facilidad uno puede cambiarse la careta. Igualmente, lo mejor es ponerte a pensar y darte cuenta de que vos también sos el personaje de alguna novela, quizás de una que te importa un carajo, pero de la que formas parte de todos modos. Lo que me embola de todo esto es que me hacen tejer prejuicios que no me permiten conocer lo bueno de la persona que critican, aunque admito que muchas veces a esa curiosidad por ver la mejor parte del criticado la pisoteo como si nada sumándome yo a las críticas no constructivas, algo que de a poco estoy tratando de cambiar para tomar una posición más pacífica. En fin, vivimos en un mundo donde nunca sabés qué tan hijo de puta puede llegar a ser el otro. ¡A dormir!
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