26/04/2012
Últimamente me siento bastante sola, me siento de aquellas personas que llegan a una junta y dejan su abrigo al tiempo que el resto lo descuelga para retirarse. Estoy en un horario contrapuesto al mundo y está empezando a enfermarme, a deprimirme gradualmente. ¡No puede ser que vea más veces en la semana a la ex de mi novio que a todos mis amigos! (aunque tiene sentido por vivir a una cuadra y media de mi casa). Extraño tanto la "rutina" del colegio, pero no el estar constantemente zafando, estudiando y poniéndome nerviosa sino el poder ver siempre las mismas caras amigas que me reciben con una sonrisa o, en el peor de los casos, con la almohada casi todavía pegada a la cara. Aunque en el profesorado también todos me reciban con una sonrisa de oreja a oreja y sean muy cariñosos no es lo mismo que estar rodeada de mis amigos de casi toda la vida. En fin, extraño compartir los mismos horarios con mis conocidos de siempre, verlos todo el tiempo, salir del colegio e ir caminando a lomas, terminar en la casa de alguno boludeando, ir a la casa de otro a cocinar... ¡Quiero volver a eso! ¿es mucho pedir? me encantan las "semi-rutinas", esas que están siempre dispuestas a aceptar un imprevisto, pero no me cuadra tanto la actual como la anterior. Amo mi colegio aunque no lo extrañe a él sino a la función de juntarme con todos que cumplía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario