23/04/2012
Últimamente estuvo recavando en mí una sensación de tristeza cuya procedencia hace poco conozco, un sentirme tan mal como para hoy llegar al profesorado con ganas de irme a llorar a mi casa. Creo que extraño el ritmo viejo de mi lindo colegio. Ahora me encuentro mucho más relajada que en el secundario y siento que tengo menos presiones a nivel educativo, pero no es eso lo que extraño del colegio sino la constancia con la que podía ver a la gente que quiero mucho. Hoy volví en tren del colegio puteando porque mis horarios son una porquería, me cortan toda la tarde y no puedo hacerlos coincidir con el de muchos de mis amigos, me enerva que esto sea así, tener que esperar tristemente los fines de semana largos para ver más de dos horas a mi novio o a algún amigo (aunque, obviamente, algo es algo, eso lo agradezco y muy profundamente). ¿Toda esta tristeza por qué? Por las putas hormonas que me ponen hipersensible.
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