18/04/2012
Cuando me agarra mal humor es normal decir “no quiero hablar con nadie”… ¡MENTIRA! ¡Sí quiero hablar con alguien! Alguien ajeno a mi mal humor y con quien pueda descargarme para volver a estar bien. Pero, ¿qué pasa? Casi siempre la persona que está disponible para escucharte es la que justamente hizo que te agarrara un odio repentino hacia todo ser viviente y no viviente posado sobre la faz de la tierra. No es culpa del resto que haya nacido con tanta tendencia a estar de mal humor (la cual de a poco está dejando de ser parte de mi personalidad, por suerte), que sea tan ciclotímica, por eso es que no me gusta enojarme con el resto, porque al fin y al cabo me hago vena por estupideces.
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